Cómo eliminar deudas

Los préstamos que tenemos nos limitan a la hora de utilizar nuestro dinero. Si tenemos que afrontar el pago de muchas deudas nuestras capacidad de ahorro e inversión se reducirá significativamente. Por eso es importante saber cómo eliminar deudas pendientes, lo haremos a través de distintos puntos de vista.

El conseguir reducir gastos es fundamental para sanear nuestro balance mensual y poder empezar a amortizar. Sin olvidarnos de aumentar nuestros ingresos.

Por último veremos cuál es la mejor estrategia a la hora de eliminar deuda de forma eficaz.

La importacia de eliminar deuda

Si tenemos que devolver capital a un tercero mensualmente es un dinero del cual no podemos disponer. Es algo lógico, pero piensa por un momento todo lo que podrías hacer si no tuvieras que pagar cuotas como concepto de préstamo. De pronto liberaríamos una buena cantidad para poder invertir o ahorrar.

Las deudas nos limitan

Es por eso que mientras tengamos deudas nunca seremos lo suficientemente libres para llevar a cabo nuestros proyectos. Una deuda es un compromiso de pago por nuestra parte pero también es incertidumbre. Tenemos la certeza de que debemos un dinero pero la incertidumbre de que ese dinero aún no ha llegado hasta nosotros.

Podemos sufrir una disminución de nuestros ingresos o tener nuevos gastos que no esperábamos. Siempre que haya una deuda viva nos condicionará nuestra forma de actuar. Si aprendemos a cómo eliminar deudas nos sentiremos más libres.

Tipos de deuda

No se puede hablar de un único tipo de deuda. Hay deudas de todo tipo, pero las dos características principales que las definen son el plazo hasta vencimiento y el tipo de interés aplicado.

Préstamos personales

Concedidos a cualquier persona con el respaldo de sus ingresos actuales. Son préstamos con un tipo de interés bastante elevado ya que no tienen un activo real que los respalde. Pueden ir desde los 500€ hasta los 30.000€, el plazo de vencimiento no suele superar los 5/7 años.

Tarjetas de crédito

Son las deudas más peligrosas. Sus tipos de interés son muy elevados ya que, por sus características, las suelen contraer gente que no tienen sus cuentas personales saneadas. Juegan con el bienestar que provoca al ser humano la adquisición de cosas nuevas.

Préstamo vehículo

La particularidad de estos préstamos es que están copados en su mayoría por las divisiones financieras de las empresas automovilísticas. Las marcas ofrecen un menor precio (antes de intereses) si financias el vehículo con su financiera que si lo compras al contado.

Cómo reducir deudas

Es de destacar que muchas veces la cuenta de resultados de estas empresas automovilísticas son salvadas por sus divisiones financieras. Los beneficios por prestar dinero son mayores que por vender coches. Son préstamos personales con tipos de interés similares a los ofrecidos por los bancos.

Hipoteca

Posiblemente la deuda que más tiempo va a estar con nosotros. Son préstamos pensados únicamente para la adquisición de una vivienda. Por sus características especiales ofrecen grandes capitales, bajos tipos de interés y plazos de amortización muy grandes. El respaldo de un bien real y tangible, como la vivienda, permite estos bajos tipos de interés.

Suele haber mucha oferta porque es un producto vital para los bancos. Elegir bien nuestra hipoteca y lograr un tipo de interés bajo puede hacer que nos ahorremos mucho dinero a lo largo de los años.

Saber en qué punto estamos

Saber en qué situación estamos es esencial para empezar a crear un plan de actuación que nos permita disminuir nuestras deudas de la forma más eficiente. No puedes ignorar cuál es tu situación financiera actual, de eso depende el éxito de nuestra misión.

No es lo mismo tener mucha deuda a largo plazo y con poca amortización de capital mensual que tener muchas deudas con plazo de vencimiento cercano. Cada deuda es diferente, y lo que puede ser aceptable para una persona puede estar ahogando a otra. Por eso es importante un estudio personalizado adaptado a nuestra situación.

Cuánta deuda tenemos

Lo primero de todo es saber cuanto dinero debemos devolver. El dinero que debemos devolver no es sólo lo que recibimos en su momento, también los intereses.

Ha llegado la hora de hacer un listado y detallar cuántas deudas vivas tenemos. Todo lo que debamos. Desde las deudas de la tarjeta de crédito hasta la hipoteca. Otras deudas serán si tenemos un préstamo personal o estamos pagando un coche a plazo.

Qué tipo de interés estamos pagando

Las deudas se definen por dos cosas: el tiempo y el interés que pagamos. Tener un tipo de interés alto hará que acabemos por pagar mucho más que el dinero que nos prestaron. Y cuanto más alto es el plazo de devolución más intereses pagamos.

Para decidir qué deuda eliminamos primero tenemos que saber cuántos intereses pagamos de cada una. Si no lo sabes, busca la documentación o llama a la entidad prestamista para que te informen.

Cuál es la duración de la deuda

Cuanto menor sea el plazo de devolución de una deuda menos intereses pagaremos. Aunque, evidentemente, la cuota a devolver mensualmente será mayor. Lo mejor es devolver la deuda cuanto antes, aunque muchas veces tendemos a alargar los plazo para tener unas cuotas mensuales más manejables.

Deuda a corto plazo

El la deuda con una duración menor a tres años. Suelen ser deudas de tarjetas de crédito o préstamos personales pedidos para pagar cosas cotidianas.

Un viaje, la compra de algún electrodoméstico o una reforma casera, suelen encuadrarse en este tipo de deuda. Son deudas que tendemos a pagar en menos de tres años.

Deuda a medio plazo

La deuda a medio plazo es aquella que tiene una duración de entre 3 y 10 años. El principal motivo para adquirir este tipo de deudas suelen ser la compra de un nuevo vehículo, estudios de los hijos o realizar algún tipo de inversión.

Suelen ser préstamo personales, por lo que su tipo de interés no será reducido.

Deuda a largo plazo

Una préstamo que se extiende por más de 10 años es una deuda a largo plazo. Normalmente la única que va a adquirir una persona media es el préstamo hipotecario para la adquisición de una vivienda.

La ventaja de las hipotecas es que los tipos de interés son significamente más bajos que los de los préstamos personales. Al extenderse por 15/25 años las cuotas suelen ser asequibles para un trabajador.

Formas de eliminar deuda

Eliminar la deuda es una necesidad que tenemos si queremos que nuestros ingresos nos ofrezcan mayores oportunidades. Teniendo mucha deuda nuestra capacidad de inversión disminuye y la inflación se come nuestro dinero. Sabemos que invertir es la mejor forma de tener un futuro mejor, pero con deuda por pagar se hace más complicado estar en situación de hacerlo.

Cambiar hábitos de consumo

Puede sonar aburrido pero tenemos que ser conscientes de lo que compramos y de por qué lo hacemos. Cuando gastamos sin mirar, ni comparar, estamos dándole todo el poder al que nos vende un producto.

No hay nada que haga más feliz a un fabricante que tener clientes que no se fijen en el precio, ni en las características de un producto. Si eres un comprador autómata estás vaciando tus bolsillos para llenar el de otros. Pueden jugar con los precios y bajar la calidad porque tú no vas a darte cuenta.

El dinero cuesta mucho ganarlo, es nuestra responsabilidad gastarlo bien. Además así estaremos recompensado realmente a los que ofrecen buenos productos y ofertas. No eres cliente de una marca, compras esa marca mientras te ofrezca un buen producto a un buen precio. Compara, siempre compara.

De esta forma ahorrarás más dinero. Tendrás más capital disponible para amortizar deuda o para tener una mayor calidad de vida.

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Buscar deuda más barata para refinanciar

Que tengas un préstamo con una entidad financiera no quiere decir que no puedas buscar mejores alternativas. El mercado es muy grande, por lo que la competencia es agresiva. Esto nos puede brindar oportunidades que nos harán pagar menos intereses. Por eso la importancia de estar siempre buscando y comparando.

Cómo eliminar deudas cambiándolas por otras. No te conformes, lo peor que puede pasar es que te quedes como estás. Lo mejor es que ahorres dinero. Podemos buscar alternativas para nuestros préstamos personales y para nuestras hipotecas.

  • Préstamos personales: Imagina que tienes un préstamo personal al 5% del que queda un capital a amortizar de 3.000€. Otra entidad puede ofrecerte un préstamo al 4%. Lo que haremos es pedir ese préstamo al 4% de 3.000€ y amortizaremos la antigua deuda. Tendremos la misma deuda pero los intereses a partir de ahora serán menos.
  • Préstamo hipotecario: La hipoteca es algo que se puede traspasar de un banco a otro. No hace falta que te quedes con el banco que te la dio toda la vida. Aprovecha épocas de bajadas de los tipos de interés para trasladar tu hipoteca y conseguir mejores condiciones.

Utilizar tarjetas sin comisiones

Hay productos que nos ofrecen las mismas características que otros pero a un precio menor, o incluso sin coste. En las tarjetas es algo que ocurre a menudo. Los bancos tradicionales suelen cobrar comisiones si no cumples algunas condiciones.

Las comisiones por gestión, por transferencias o por sacar dinero de los cajeros están a la orden del día. Y más en estos momentos en que los tipos de interés bajos hacen que las entidades financieras tengan que buscar ingresos por otros conceptos.

Usar tarjetas sin comisiones de ningún tipo es algo que nos no va a suponer ningún esfuerzo. Yo recomiendo que pruebes las siguientes tarjetas:

N26: Transferencias gratuitas en varias divisas. ¡La Fintech del momento!

Revolut: Transfiere divisas y saca dinero de cualquier cajero del mundo gratis

Conseguir dinero extra

Además de conseguir controlar tus gastos, si conseguimos aumentar los ingresos multiplicaremos nuestra capacidad de reducir deuda. Hay muchas formas de conseguir ingresos sin renunciar a nuestro trabajo principal.

Podemos realizar trabajos los fines de semana que nos ayuden en los ingresos. Siempre hay empresas que buscan trabajadores para cubrir los días festivos y por horas. Es posible compatibilizarlo con tu trabajo.

También existe la opción de conseguir ingresos como freelance, ya sea ofreciendo tus servicios por Internet o de forma presencial. Seguro que eres bueno en algún sector que tenga demanda. Aplicaciones como Fiverr te dan visibilidad para encontrar clientes online. Usa también las redes sociales, construye una web y haz un canal de Youtube. Tienes que salir a buscar clientes y demostrarles tu producto.

Crear un blog y monetizarlo es una buena forma de hablar y aprender sobre lo que más te apasione y ganar un dinero extra. Al principio estos ingresos serán muy pequeños pero pueden convertirse en grandes beneficios si lo posiciones bien y a la gente le gusta tu contenido. Las ingresos vendrán determinados, en buena medida, por el tráfico que conseguir atraer.

Utilizar un presupuesto

Un presupuesto es un documento donde detallaremos todos nuestros ingresos y nuestros gastos previsto. Es muy importante porque nos dirá cuanto dinero nos quedará disponible después de los gastos corrientes, y las cuotas de los préstamos, para destinar a la amortización de deuda.

No es algo inamovible, y es aconsejable revisarlo constantemente para comprobar si algo ha cambiado o se puede ajustar en alguna partida. Un presupuesto es para cumplirlo, no para saltárselo.

Ingresos

Todo el dinero que nos llega de forma mensual a nuestras cuentas. Serán el salario por nuestro trabajo, pero también otros ingresos como rentas que cobremos o dividendos.

Gastos

Detallamos todos los gastos que son básicos para nosotros. La vivienda, comida, educación, suministros y transporte serán algunos de ellos. Dejamos fuera de esta categoría los gastos en ocio y entretenimiento, eso lo veremos después.

Cuotas de los préstamos

¿A cuánto asciende todas las cuotas que tenemos que pagar mensualmente? Es otro tipo de gasto pero también es imprescindible hacerles frente. Los cuotas tenemos que pagarlas para no incurrir en personalizaciones y problemas legales.

Capital disponible

Una vez tengamos detallados los ingresos, los gastos y las cuotas a pagar, lo que nos queda es el capital disponible para nosotros. Con este capital tenemos que hacer dos cosa: amortizar deudas y emplearlo en gastos no imprescindibles.

Hay que encontrar un equilibrio perfecto que nos permite reducir deudas y tener una calidad de vida aceptable. Puedes establecer un porcentaje, por ejemplo 60% gastos y 40% amortización. Puedes probando cada mes hasta encontrar los porcentajes con los que te encuentres cómodo.

No comprar cosas que no puedas pagar al contado

Usar una tarjeta de crédito es muy fácil y nos da la falsa sensación de que podemos afrontar la compra de cualquier producto. Es nuestra responsabilidad saber si realmente podemos gastarnos una cantidad elevada. No es buena idea habituarse a comprar cosas a crédito, al final pagaremos más de lo que cuesta.

Cómo eliminar deudas

Las únicas compras aceptables para hacer a través de deuda es la vivienda y un vehículo. No debemos financiar un viaje, ni un ordenador, ni los regalos de navidad. Financiando esas cosas lo único que haces es vivir gastando un dinero que todavía no has cobrado. Y cuando lo cobres se irá destinado a pagar esas compras y sus intereses.

Es una rueda de la que debes de salir ya. Cuando quieras comprarte una cosa, ahorra y luego la compras. La vas a valorar más, vas a pagar menos y no empeorarás tu situación.

Estrategia para eliminar deuda

Lo primero para estar en situación de empezar a eliminar deuda es ajustar nuestro presupuesto. No gastar más de lo que que ingresamos nos dejará efectivo libre para destinarlo a la amortización de deuda.

Una vez con las cuentas claras, y el balance mensual saneado, llega el momento de elegir la estrategia a seguir. Básicamente podemos hacer dos cosas: eliminar antes la deuda más pequeña o la más cara.

No es inteligente ir amortizando varías deudas a la vez. Es mejor que no hacer nada, obviamente, pero buscamos los mejores resultados para nuestras finanzas.

Elimina antes la deuda más pequeña

En esta estrategia se trata de atacar primero a las deudas más pequeñas que tengamos. No necesariamente son las que tienen un plazo de finalización anterior. Hablamos del capital pendiente de amortizar.

Ejemplo: 4 deudas vivas

  • Tarjetas de crédito: 1.000€
  • Préstamo personal: 3.600€
  • Vehículo préstamo personal: 8.500€
  • Préstamo hipotecario: 85.600€

La manera de proceder es utilizar todo el dinero disponible para atacar y eliminar la deuda de las tarjetas de crédito. Cuando acabemos con esa deuda la próxima victima será el préstamo personal.

La razón de utilizar esta estrategia es evidente: psicológicamente es la más conveniente. Ver como pagas 4 cuotas mensuales puede ser una losa tremenda, ver como buena parte de tu salario se va en muchas deudas.

Pero eliminando la primera deuda ya sólo tendremos 3, eso nos motivará para seguir el plan previsto. Ver como cada vez tienes menos préstamos es una alegría que nos reafirmará en que estamos haciendo lo correcto.

Elimina antes la deuda más cara

Con esta estrategia también vamos a elegir una deuda y la vamos a atacar de forma prioritaria. Lo que cambia es que no vamos a amortizar primero la deuda más pequeña, si no la que más interés nos esté cobrando.

Ejemplo: 4 deudas vivas

  • Tarjetas de crédito : 1.000€ (interés: 5%)
  • Préstamo personal: 3.600€ (6%)
  • Vehículo préstamo personal: 8.500€ (5,50%)
  • Préstamo hipotecario: 85.600€ (1,20%)

La deuda elegida es el préstamo personal que nos está cobrando un 6%. La segunda es la deuda del coche que nos cobra un 5,50%. Lógicamente, el préstamo hipotecario siempre estará en última posición por sus características especiales.

Lo que se consigue con esta estrategia es pagar los menores intereses posibles durante el tiempo. Mantendremos las 4 deudas durante más tiempo pero a la larga devolveremos menos dinero.

Es la estrategia más inteligente a seguir si únicamente miramos el aspecto económico.

No inviertas hasta que estés libre de deuda

Igual te sorprende este consejo porque somos muy insistentes en lo importante que es invertir para nuestro futuro. Pero hay que dejar claras nuestras prioridades desde el primer momento.

Y nuestra primera prioridad es tener una situación saneada cuanto antes. Una vez hayas estabilizado tus finanzas podrás empezar a invertir en activos que mejoraran tu posición futura.

La normal es que mientras tengas deudas con un tipo de interés por encima del 4% no deberías invertir. Invierte cuando te quede únicamente el préstamo hipotecario, ya que a largo plazo la inversión nos dará más rentabilidad que la que pagamos por la hipoteca.

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